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El canon volumétrico avanza en Andalucía, pero el Guadalquivir sigue anclado en un sistema arcaico e injusto

CREA Andalucía insta a la CHG a revisar urgentemente el modelo de canon.

Sevilla, 30 julio 2025.- La Asociación de Comunidades de Regantes de Andalucía, CREA Andalucía, reconoce públicamente el importante paso dado por la Junta de Andalucía al introducir, en los borradores de los cánones de 2026 para las demarcaciones del Guadalete-Barbate, Cuencas Mediterráneas Andaluzas y Tinto-Odiel-Piedras, un sistema de canon de riego basado en el volumen de agua consumido, y no en la superficie regada como se venía aplicando históricamente, e insta a la CHG a revisar urgentemente el modelo de canon.

El cambio para las demarcaciones del Guadalete-Barbate, Cuencas Mediterráneas Andaluzas y Tinto-Odiel-Piedra —largamente reivindicado por el sector— representa un avance clave en el cumplimiento de los principios de la Directiva Marco del Agua, alineándose con los objetivos de sostenibilidad, eficiencia y equidad económica.

El sistema volumétrico premia el uso racional del agua, introduce incentivos reales al ahorro y permite una mejor asignación de costes, lo que contribuye a una gestión más justa del recurso hídrico.

Sin embargo, en contraste con esta evolución positiva, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) persiste en aplicar un sistema de cobro obsoleto, basado exclusivamente en la hectárea regada, ignorando totalmente el volumen real de agua consumida. Esta fórmula genera agravios comparativos inaceptables entre agricultores.

👉 Ejemplo real (Canon Guadalquivir 2026):

  • Un agricultor con una explotación de 20 hectáreas y un consumo de 1.500 m³/ha (30.000 m³ en total) pagará un total de 1.966,80 €, lo que equivale a 0,07 €/m³.
  • En cambio, un agricultor de arroz, con la misma cantidad de agua (30.000 m³), pagará tan solo 375,64 €, es decir, 0,01 €/m³.

Ambos están utilizando el mismo recurso, proveniente de los mismos embalses y gestionado por la misma administración. Sin embargo, uno paga siete veces más que el otro por el mismo volumen de agua. Este modelo no solo es injusto, sino que desincentiva el ahorro, premiando el consumo ineficiente y penalizando a quienes intentan modernizarse y optimizar su uso del agua.

¿Se imaginan que en nuestras casas pagáramos el agua en función del número de habitaciones, y no del agua que realmente consumimos? Pues eso es exactamente lo que ocurre hoy en día con el canon de riego en la cuenca del Guadalquivir.

Por ello, instamos a la CHG a revisar urgentemente el modelo de canon, adoptando una estructura tarifaria basada en el volumen consumido, como ya están haciendo otras administraciones del agua. Solo así se podrá avanzar hacia una gestión más justa, transparente y sostenible de los recursos hídricos.