Las últimas lluvias han permitido una notable recuperación de los embalses en la comunidad, especialmente en las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva. Sin embargo, en la cuenca del Guadalquivir persiste un problema estructural: la mayor parte de las precipitaciones se han concentrado en la zona occidental, mientras que en la cabecera, donde se encuentran los embalses más importantes, especialmente del Sistema de Regulación General (SRG), ha llovido por debajo de la media.
Actualmente, el Guadalquivir se encuentra al 44,92% de su capacidad total, pero el SRG, del que depende la mayor parte del regadío, sigue en un 32,90% (1.872 hm³). Para poner en contexto esta cifra, el año pasado, tras las lluvias de Semana Santa, el SRG alcanzó el 40% (2.300 hm³) y aún así los regadíos sufrieron un recorte del 40%. Aunque la situación es mejor que a comienzos del año hidrológico y se prevén más precipitaciones en los próximos días, sigue existiendo una gran diferencia entre la disponibilidad de agua en distintas zonas de la cuenca. Mientras algunos embalses de la provincia de Sevilla están desembalsando, otros en la cabecera continúan en niveles preocupantes. Las siguientes ilustraciones, el mapa de pluviometría acumulada, y la capacidad de regulación de embalses de la cuenca del Guadalquivir, muestran perfectamente este fenómeno.

