La organización de comunidades de regantes considera injusto que usuarios con consumos muy diferentes soporten el mismo coste por hectáreas
¿Se imaginan que el agua de sus casas se pagara en función de los metros cuadrados, o del número de habitaciones? Suena a disparate verdad. Pues esto es, en esencia, lo que ocurre actualmente con el canon de regulación del regadío en el Guadalquivir.
CREA Andalucía ha presentado alegaciones a la propuesta de cánones de regulación y tarifas de utilización del agua para 2027 de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), reclamando que el canon de riegos se determine en función del volumen de agua efectivamente consumido y no de la superficie regable.
La organización considera que el sistema actual no refleja las importantes diferencias existentes entre las distintas zonas regables. El propio Plan Hidrológico del Guadalquivir recoge, por ejemplo, dotaciones concesionales de 2.083 m³/ha, 6.158 m³/ha y 12.519 m³/ha en distintas comunidades de regantes. Es decir, existen diferencias de hasta seis veces en el volumen de agua disponible por hectárea y, sin embargo, el criterio principal para repartir el canon continúa siendo la superficie.
Para CREA, el problema no es únicamente una cuestión de justicia en el reparto, sino también de incentivos al ahorro de agua, en una cuenca en la que vivimos años con importantes recortes de aguz.
La propia Confederación Hidrográfica del Guadalquivir ya dispone de los datos de consumo de las diferentes zonas regables, ademas, es obligatorio que todos los usuarios dispongan de contador, por lo tanto, la falta de telemedida no debería de ser una excusa, y en cualquier caso, si hubiera que aplicar un dato fijo, la dotación concesional refleja más fielmente la disponibilidad de los recursos que cada usuario hace.
La propuesta de la organización es sencilla: establecer un precio por metro cúbico consumido, calculado a partir de los costes que deban repercutirse al conjunto de los usuarios. De esta manera, quien consuma más agua asumirá una mayor parte del coste y quien haga un mayor esfuerzo de ahorro verá reflejado ese comportamiento directamente en su factura.
CREA plantea, además, como alternativa, un canon binómico, con una parte fija vinculada al volumen concesional y una parte variable ligada al consumo real, siguiendo un esquema similar al existente en el suministro eléctrico. Esto ayudaría a incentivar el ajuste de las concesiones sobredimensionadas.
“El agua se mide en metros cúbicos, no en hectáreas”
CREA Andalucía considera que la revisión de los cánones debe servir para avanzar hacia un sistema más sencillo, transparente y vinculado al uso real del agua.
“El agua se mide en metros cúbicos, no en hectáreas. Si queremos fomentar el ahorro y el uso eficiente del recurso, lo lógico es que el coste esté relacionado directamente con el agua que se consume”, concluye CREA.

